jueves, 25 de octubre de 2012

Nada de correr


¿Cuánto hace ya que no escribo? ¿Por qué no lo hago? ¡Han pasado tantas cosas!
Una de ellas, y la más importante y que todavía me afecta, es que no puedo correr. Estuve esperando todo este tiempo a que me dijesen que tenía y finalmente lo han hecho, para decirme que tendré que estar otra temporada sin correr.
No voy a poder participar en ninguna carrera, y apenas pisaré el gimnasio. Así que no podéis haceros a la idea de la angustia que siento. De la falta de seguridad en mi misma que tengo.
Correr para mí es como respirar. Si no lo hago me muero, y es últimamente como me siento. Como si se hubiese derrumbado un eslabón importante en mi vida. Y ya nada tuviese sentido.
Siento ser tan triste y tan extrema, pero si realmente no tenéis una afición que os llene tanto, jamás entenderéis como me siento ahora.
La gente de mi entorno intenta consolarme, diciéndome que luego podré correr mejor y que no me lesionaré tanto después de esto. Pero a mí me da igual, quiero hacerlo y lo quiero ya.