¿Cuánto hace ya que no
escribo? ¿Por qué no lo hago? ¡Han pasado tantas cosas!
Una de ellas, y la más
importante y que todavía me afecta, es que no puedo correr. Estuve esperando
todo este tiempo a que me dijesen que tenía y finalmente lo han hecho, para
decirme que tendré que estar otra temporada sin correr.
No voy a poder
participar en ninguna carrera, y apenas pisaré el gimnasio. Así que no podéis
haceros a la idea de la angustia que siento. De la falta de seguridad en mi
misma que tengo.
Correr para mí es como
respirar. Si no lo hago me muero, y es últimamente como me siento. Como si se
hubiese derrumbado un eslabón importante en mi vida. Y ya nada tuviese sentido.
Siento ser tan triste y
tan extrema, pero si realmente no tenéis una afición que os llene tanto, jamás
entenderéis como me siento ahora.
La gente de mi entorno
intenta consolarme, diciéndome que luego podré correr mejor y que no me
lesionaré tanto después de esto. Pero a mí me da igual, quiero hacerlo y lo
quiero ya.