jueves, 29 de marzo de 2012

Paranoia


Céntrate. Míralo. Siéntelo. Memorízalo.
Todo. Cada palabra, cada punto, cada coma y cada mayúscula. Eres buena y lo sabes. Todo el mundo lo sabe, por eso estamos aquí.
Detrás, delante, a un lado o a otro. O simplemente no estamos, pero estamos ¿lo entiendes?
No estás sola. Ni tú. Ni ellos. Ni nadie. La soledad no existe.
Sólo tú, ellos y nosotros. No hay nadie más. Y aunque lo hubiese, nosotros nos lo hubiésemos comido. Porque somos muchos, más que ellos.
Y nos temen. Y a ti también.
No corras, no huyas, no te escondas. Porque ellos te acabaran encontrando. Siéntate, quédate ahí quieta. No te muevas, no respires.
Puede que te oigan también.

Bárbara

domingo, 25 de marzo de 2012

Lo que pasa realmente cuando escribo

Son las dos y cuarto de la mañana.
Y me he propuesto y prometido, que de este asiento no me muevo hasta que te haya escrito lo que te mereces. Aunque sea, un par de párrafos.
Pasan las manecillas del reloj, lentamente, y sigo sentada aquí. Sin nada que escribir, mirando a mi alrededor, en busca de algo que me libere de esta hoja en blanco.
Se hacen las dos y veinte de la mañana.
Nada. Sigo igual.
Si no consigo escribir algo interesante, una sombra oscura y monstruosa que me lleva observando pacientemente, desde una esquina de la habitación. Se separara de la pared y saltara sobre mí. Solo para devorar y masticar con saña y desprecio cada una de mis pasadas, presentes y futuras ideas.
Por eso sigo escribiendo, aunque me arriesgue, cada día a no acabar mis historias y me devore. Solo para que no deje de mí, un trozo de carne sin ideas.
Bárbara

viernes, 23 de marzo de 2012

Aquí están

Han vuelto.
Cada uno de ellos.
Sí, han regresado. Y no puedo más que sonreírles, feliz, contenta de su retorno. Porque todos han vuelto enteros. Algunos con cicatrices, otros con heridas sin curar todavía. Pero todos vivos.
Y eso es lo más importante para mí.
Incluso, el rencor que he tenido hacía ellos, de que me hayan hecho esperarles tanto tiempo, desaparece de mi cabeza cuando les veo a todos surgir de la oscuridad. Cansados, y tímidos a la vez, asomándose sonrientes. Apoyándose los unos en los otros.
Mostrándome que, con su regreso, ellos han cambiado, igual que yo en su ausencia. Todos nos hemos hecho un poquito más fuertes, y hemos aprendido que, muchas veces, nosotros no podemos hacer las cosas solos.

Bárbara.

lunes, 19 de marzo de 2012

Mi profesora de Economía

El suelo tiembla con cada paso que dá, sobre sus altos y estranguladores tacones. Corta hasta la vida, ver unos dedos tan apretujados y tan morados en unos zapatos como esos.
Pero a ella no le importa. La hacen sentirse superior a cualquier ser humano de la tierra. Y por eso, se los pone. Para imponerse, para dar miedo.
Va subiendo las escaleras, agarrada con sus morcillosas manos a la barandilla. Y cada escalón, la enrojece y la hace resollar más fuerte.
Hoy está irritada, y lo va a pagar con quien se ponga por delante.
Nosotros, la oímos ahogarse en cada escalón, en tensión. Deseando con todas nuestras fuerzas que la de un infarto. O que se caiga por las escaleras. Que a la larga es casi lo mismo.
Pero no sucede. Y nos acabamos escondiendo, asustados, debajo de las mesas, dejando que sus “vibrantes” pasos nos lleven a nuestro próximo final.
Bárbara.

domingo, 18 de marzo de 2012

Boom, retrocede, boom, contraataca.

Está cansado. Jadea. Suda como un animal. Pero sigue en pie.
-¡Venga, venga!-gritan con entusiasmo.
Y le vuelven a golpear. Uno, dos y hasta tres puñetazos seguidos. Él se dobla de dolor. Pero sigue en pie.
Nadie ni nada de lo que le rodea le importa. Y mucho menos, aquellos que le están golpeando.
Aprieta la mandíbula, y se vuelve a poner recto. Con los puños en alto, y los restos de su camiseta, balanceándose al son de sus pasos. Mira sin ver. Respira sin querer. Vive sin ser él.
Esquiva, recibe y contraataca como un autómata.
Porque nada de lo que hagan o esté haciendo tiene sentido para él. La vida, la muerte, la amistad o el amor. No existen. Nada de lo que lo rodea es real.

Bárbara.
P.D. Comentad si os ha gustado.